Paco Jémez, entrenador de la UD Ibiza, ha vuelto a alzar la voz contra una práctica que considera cada vez más habitual y nociva en el fútbol de Primera RFEF: las pérdidas de tiempo sistemáticas y la falta de reacción de los árbitros. En la antesala del partido ante el Real Madrid Castilla, el técnico celeste cargó con dureza contra la pasividad arbitral ante lo que califica como un “circo” en los minutos finales, con rivales que recurren a cualquier recurso para romper el ritmo del juego, desde calambres fingidos hasta pausas eternas para beber agua.
Jémez lamenta que, mientras su equipo intenta mantener la intensidad y la propuesta futbolística, los contrarios logren su objetivo ralentizando el partido sin consecuencias disciplinarias. Además, mostró su incomodidad por el elevado número de tarjetas que acumula la UD Ibiza en comparación con rivales que, según él, hacen más por frenar el fútbol que por jugarlo.
Más allá de la crítica, el técnico cordobés analizó al Real Madrid Castilla como un equipo ofensivo, dinámico y con calidad, que no vendrá a encerrarse en Can Misses. A pesar de las bajas de Davo, Domènech y Olabe, confirmó que Astals será titular en un encuentro que se presenta exigente y decisivo. Su mensaje, en el fondo, va más allá de una simple queja: es una llamada a preservar la esencia del juego frente al oportunismo de quien sólo busca arañar segundos.