Cesare es uno de los actores principales de la película que protagoniza el Inter Ibiza en la gran pantalla de la Liga Interpueblos. El mediocentro es una de las voces autorizadas del conjunto de Vila y también el segundo capitán. De nacionalidad italiana, jugó en el Eivissa CF y no dudó en embarcarse en el proyecto del Inter la temporada pasada. Il Capitano, como también le llaman en el vestuario, es el fiel reflejo del buen momento que vive la escuadra ibicenca, que se ha marcado como objetivo jugar la Regional Preferente. “Pese a los adversos resultados del principio, siempre hemos trabajado bien y ahora se está viendo. Sabemos en el equipo que esto sólo es el principio de un largo camino, pero afrontamos el futuro con optimismo, fuerzas y ganas”, apunta el futbolista.
El Inter se muestra ambicioso y quiere seguir liando el taco. No contempla salir de las primeras p0siciones y su objetivo es acabar la fase regular entre los grandes de la Liga. Al respecto, Cesare indica: “Nuestra meta es acabar entre los seis primeros. No para ascender, pero nuestra idea es seguir hasta el final de la temporada para enfrentarnos con los rivales fuertes y preparar, de paso, la siguiente campaña. Nuestro proyecto es a largo plazo y sabemos que siempre tendremos que seguir trabajando en el futuro”. El jugador destaca, asimismo, la gran atmósfera que se respira en la caseta. “Somos muy buenos compañeros a nivel humano y esto ayuda mucho a enfrentarse a las dificultades. La verdad es que estoy muy orgulloso de la plantilla. Estamos mejorando mucho y deseamos seguir haciéndolo”, sostiene Cesare.
Ser del Inter es una filosofía, según comenta Cesare, que asegura que una de las mejores cosas que le ha pasado en la vida ha sido sudar la camiseta azul y amarilla del equipo. Así, el mediocentro dice estar muy orgulloso de pertenecer a este club. “Estoy muy satisfecho a mis 32 tacos de formar parte de esta aventura. Y tengo la esperanza de seguir aquí muchos años más. Está claro que algún día, mi físico no aguantará el ritmo de competición y tendré que colgar las botas, pero entonces pondré mi experiencia a disposición del Inter, como ayudante o entrenador. Es mi deseo”, explica el futbolista, que tiene muy presente un lema: “No hay errores, sólo lecciones”. Y en este sentido, la estrella del equipo apostilla que “los jugadores tratamos de mejorar y aprender de todas nuestras vivencias, buenas y no tan buenas”.
Cesare, a la pregunta de qué significa ser del Inter responde: “Sacrificio, trabajo duro, compañerismo y amor hacia los lindos colores que nuestro jefe y amigo Carlos Fourcade nos transmite. Si no amamos esta camiseta no podemos jugar”. Antes de despedirse, el italiano quiso agradecer el incondicional apoyo que recibe cada fin de semana de su afición. “Nuestro público también forma parte del club y necesitamos que sigan arropándonos en todos los partidos. Estamos muy orgullosos de nuestra hinchada y los jugadores tratamos de corresponderle con victorias. Una veces ganamos y otras perdemos, pero lo que está muy claro es que este equipo se deja la piel y el alma por este escudo”, concluye un Cesare que manda un abrazo muy grande a toda la familia interista.